Un crimen auto-homofóbico que parecía racista

Michael Sandy (28 ) era un joven afro americano que trabajaba como técnico en decoración de interiores en la popular y extensa tienda IKEA en Long Island (New York) Muchas personas conocíamos a Sandy, pues el trabajaba en horarios en que el público ingresaba a la tienda. Él no ocultaba su preferencia sexual. Al parecer le gustaba disfrutar de su homosexualidad y solía ir a fiestas con “amigos” que conocía a través del chat gay de Internet en New York. Lamentablemente esta costumbre le costó

Comments are closed.